La Junta imparte clases de seguridad vial en San Fernando y Chiclana y fomenta el uso del transporte público entre escolares

El Almirante Laulhé, director de la Escuela Naval Militar e Hijo Adoptivo de San Fernando, quizás pudo presenciar el paso del tranvía que conectaba la ciudad de Cádiz con la Plaza de la Iglesia y la Carraca en San Fernando en la primera mitad del siglo XX. Los niños del colegio público que lleva hoy su nombre en La Isla son, en cambio, la generación del nuevo tranvía. Ni siquiera llegan a imaginar la antigua calle Real abarrotada de autobuses y coches, ya que nacieron cuando las obras del tranvía de la Bahía de Cádiz ya habían comenzado.

En las aulas de este colegio están recibiendo una lección extra: la de aprender a convivir con el tranvía. Dada la próxima puesta en servicio del tranvía, la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio está llevando a cabo clases de seguridad vial a escolares, agentes de seguridad y otros colectivos sociales y vecinales tanto de Chiclana como San Fernando que convivirán con el nuevo medio de transporte y compartirán el uso de la vía pública.

Se trata de una clase de refuerzo, ya que los escolares del CP Almirante Laulhé están ya familiarizados con este nuevo medio de transporte, ya que está haciendo el recorrido en pruebas entre Chiclana y San Fernando desde mayo del pasado año 2019 de forma continuada: «Es eléctrico y no contamina el medio ambiente», dicen levantando la mano en las clases de seguridad vial.

Los tranvías fueron sustituidos por las líneas de autobuses metropolitanas a mediados del siglo XX, pero ahora vuelven otra vez a «estar de moda», explica en clase la formadora Tamara Letrán que, además de las normas de seguridad, hace alusión a los efectos beneficiosos para el medio ambiente de un transporte sostenible.

Esta generación de entre 8 y 12 años, que estudian en el segundo y tercer ciclo de Primaria, ya no aspira a comprar un coche con el primer sueldo de sus vidas, y destacan del tranvía que pronto formará parte de sus desplazamientos cotidianos, ya que es «silencioso, cómodo y ecológico».

Tamara Letrán, de la Autoescuela Premier que ha contratado la Junta de Andalucía para estos cursos formativos, insiste en que el tranvía «siempre lleva prioridad» y muestra en diapositivas los pasos de cebras, la señalización específica del tranvía y los refugios donde los peatones se pueden parar «en caso de que no dé tiempo a cruzar de un lado a otro de la calle cuando viene el tranvía».

El director del centro escolar, Francisco Gutiérrez, dice que esta formación «forma parte del currículum del alumno. Se trata de un tema transversal de todas las áreas, y trata de inculcar la cultura del transporte colectivo y también del uso de la bicicleta en los más jóvenes». El uso combinado de la bicicleta y el transporte colectivo está aconsejado por organismos como la Unión Europea para aliviar las ciudades y sus áreas metropolitanas del número desmedido de coches privados que soportan y que ocasionan inconvenientes como los atascos y la contaminación ambiental.

Estos niños y niñas forman parte de esa nueva cultura y el futuro tranvía de la Bahía de Cádiz de su paisaje. «¿Sabéis por qué está pintado de blanco y verde?», pregunta Tamara Letrán en una clase muy participativa. «Por Andalucía», levantan todos la mano a la vez. Y en su carrocería lleva pintados los símbolos que identifican la Bahía: «Camarón y la playa de Camposoto», responden rápidamente estos menores de San Fernando.