Tras las últimas precipitaciones se está repasando el estado de los imbornales de la localidad para evitar atascos y obstrucciones y garantizar el máximo de la capacidad hidráulica de la red 

Continúa la intensificación de limpieza de los imbornales del municipio. Unas labores que coordina la Delegación de Desarrollo Sostenible y ejecuta Hidralia, concesionaria del servicio de agua potable y alcantarillado, y que se están realizando tras las primeras precipitaciones de la temporada para asegurarse que los husillos de la localidad se encuentran al máximo de su capacidad hidráulica y no tienen atascos u obstrucciones que pudieran dificultar el drenaje por precipitaciones.

Estos trabajos fueron comprobados esta semana in situ por el delegado de Desarrollo Sostenible, Ignacio Bermejo, y el delegado de Participación Ciudadana, Antonio Rojas, que acudieron a la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de San Carlos para verificar el repaso en la limpieza que se estaba haciendo en los husillos de la zona. De esta manera, observaron cómo los operarios verificaban en primer término la situación y buen funcionamiento de la EBAR de San Carlos, una labor que también se llevará cabo en el resto de estaciones de bombeo de aguas residuales que hay en San Fernando.

Posteriormente corroboraron el estado de limpieza de los imbornales de Callejón del Pino, Callejón de la Marina, Patio del Algarrobo y resto de vías de la zona de El Pino y el Hospital de San Carlos, viendo como un equipo formado por dos operarios y un camión de Hidralia realizaba la limpieza de aquellos imbornales que precisaban de un refuerzo, ante la acumulación de material arrastrado por las últimas precipitaciones. 

Con estas actuaciones se pretende acentuar la resiliencia de la ciudad y que cuando se produzcan trombas de agua que comprometan la capacidad de desagüe de la red de alcantarillado, como en las pasadas lluvias que cayeron 40 litros por metros cuadrado a la hora, no haya atascos ni obstrucciones y se pueda actuar de manera rápida y sin contratiempos para que la situación se normalice lo antes posible.

Un repaso de la limpieza de imbornales que también tiene en cuenta las zonas más críticas de la ciudad, como es el caso de San Onofre y San Marcos, la carretera de La Carraca, el puente del Gran Poder y la Venta de Vargas, así como Bazán, Pery Junquera o el Callejón de la Marina, entre otras.

Hay que destacar que la ciudad cuenta con un Plan de Mantenimiento y Limpieza de imbornales de manera anual, por lo que desde principio de año se realiza la limpieza periódica de las principales estaciones de bombeo de la ciudad así como de imbornales y husillos. A ello se suman campañas de refuerzo para que la red esté lista de cara a la llegada de la temporada de lluvias y repaso de su estado una vez se producen precipitaciones, para garantizar que se encuentra en las mejores condiciones posibles para el drenaje de las próximas precipitaciones.