Foto propiedad del Ayuntamiento de San Fernando.

La alcaldesa recuerda a la Demarcación que se tenga en cuenta el “atractivo singular y simbólico” de este espacio, e insiste en que la necesaria actuación y la recuperación natural de la playa debe ser compatible con el mantenimiento de los intereses de los afectados y la posible permanencia de los establecimientos hosteleros

El Ayuntamiento de San Fernando ha enviado hoy un escrito oficial al jefe de la Demarcación de Costas Andalucía–Atlántico en el que le pide que se busquen soluciones a la situación generada con relación a la recuperación demanial de la zona de la playa de la Casería de Ossio, después de que se hayan iniciado los expedientes para desalojar y demoler las casetas e instalaciones de la zona, incluidos dos negocios de hostelería.

En el oficio, firmado por la alcaldesa, Patricia Cavada, le propone a Costas una actuación en un doble sentido: por un lado la inmediata paralización de los expedientes de recuperación posesoria iniciados y que tanta alarma social han generado; y por otro, con el fin de encontrar la mejor solución, la constitución de una comisión o mesa de trabajo en la que estuvieran representadas las tres administraciones, estatal, autonómica y local, así como una representación de los afectados y afectadas para lograr el mayor consenso en el diseño de la futura y necesaria actuación en esta zona para lograr la recuperación y regeneración de la playa.

Cavada recuerda a Costas que en la Casería se encuentra un conjunto de peculiares cuartos de aperos y dos zonas de restauración, de gran arraigo en la zona, y que dotan a San Fernando de un atractivo singular y carácter simbólico dado lo peculiar y pintoresco de su configuración. Como apunta el escrito, “estas construcciones, lejos de entorpecer el disfrute público de esta zona costera, le aportan una singularidad reconocida a nivel supramunicipal, habiéndose incluido en numerosos reportajes fotográficos, películas y documentales”.

En lo que respecta a la singularidad de la zona, la primera edil ha hecho hincapié en que “estas construcciones tienen un indescriptible arraigo local, acentuado en el ámbito de la Casería de Ossio, y somos conscientes de su existencia incluso con antelación a la entrada en vigor de la propia Ley de Costas”.

La regidora ha dejado claro que desde el Ayuntamiento de San Fernando no se pone en duda la intención que hay por parte de Costas para hacer cumplir la normativa vigente sobre la recuperación dominio público marítimo terrestre, pero también la recuerda la necesidad de cambiar la hoja de ruta de este proceso porque en estos momentos la Demarcación no tiene aprobada la actuación a realizar en ese tramo de costa que requiera ese inmediato desalojo. En el escrito la alcaldesa resalta que Costas incluso ha reconocido expresamente la necesidad de volver a redactar un proyecto de regeneración de la playa de la Casería y paseo marítimo, al quedar en desuso el redactado en su día y que no fue ejecutado.

Ante esta situación, Cavada reclama “la inmediata paralización de este expediente, permitiendo la permanencia de las mencionadas instalaciones, y que conjuntamente nos sentemos administraciones y afectados a valorar todas las alternativas posibles para hacer compatible la inversión y la recuperación natural de la playa con el mantenimiento de los legítimos intereses de los ahora ocupantes y de espacio tan especial y singular”. 

“Una regeneración de la zona de la costa en este tramo es importante, pero también lo es hacerlo conservando la estampa y atractivo indudable del espacio. No cabe duda de que todos los allí ahora ubicados quieren seguridad jurídica y poder mejorar sus instalaciones, sobre todo los negocios de hostelería, pero ello, insisto, debe hacerse con la necesaria sensibilidad y consenso. Son muchas las alternativas posibles y estoy segura de que si nos sentamos todas las partes alcanzaremos la mejor solución desde el consenso”, ha añadido la primera edil. 

Por todo ello, desde el Ayuntamiento se insta a tener en cuenta todas las alternativas posibles, incluidas la lógica de consolidar la actual situación mediante concesión otorgada por esa administración de los locales de restauración permitiendo su permanencia durante todo el año, tal y como se hace con los chiringuitos en otras playas, o llegando a plantear incluso la legalización de todas las instalaciones previa declaración de interés público debidamente motivado.